Historias de cartón (4)

Se coloca frente a ti y te dice que tiene miedo. Se coloca frente a ti y te dice tantas mentiras al mismo tiempo que te sientes muy pequeña y muy estúpida y muy fragil y te alejas todo lo que puedes porque no sorportarías que te volviera a rozar mientras clava sus ojos en los tuyos. Y sólo puedes volver a encender un cigarro y regresar a casa, pequeña, estúpida y frágil, habiendo vaciado tu estrella en un bar al que no tienes ganas de regresar nunca. Y pedirías, si el deseo fuera por unos instantes posible, que de repente aparecieran todos aquellos seres a los que amas y que te hacen creer que no estás sola en este mundo o planeta o pais o ciudad o cama, gigantes todos por conquistar. Y ya no estoy segura ni tan solo de lo que escribo, ni de lo que pienso, ni de lo que siento ni este de este lugar en el que me hayo completamente perdida. Estaría toda la vida preguntando por qué y no quedaría nunca satisfecha de ninguna respuesta.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hacerse preguntas es lo mismo que cavar un hoyo: por mucho que caves, siempre hay más tierra debajo. Para los que de vez en cuando caemos en uno de esos hoyos (la espiral de los porqués), propongo sustituir temporalmente las grandes preguntas por reflexiones de orden más cotidiano, por ejemplo: joder, es que la tortilla de patatas está de puta madre. Menos preguntas y más tortillas. Sé que es ridículo. Pero también es mi lema para casos extremos.

P.D.: A ver cuándo compartimos un pincho y una cerveza, que ya empieza a tocar.

sábado, 19 marzo, 2005  
Blogger Glube said...

Pues a ver si encuentro algún bar a nuestro mejor estilo "setas" pero en el que no te pidan el carnet de Kavafis para poder entrar...!!!! Te parece guuueiii??

lunes, 21 marzo, 2005  
Blogger Glube said...

Por cierto...veo que propones pincho y cerveza...será que no te atreves con las tortillas recien quemadas, especialidad de la casa de cartón?

lunes, 21 marzo, 2005  
Anonymous Anónimo said...

Se nota que no conoces mi carne al carbón. Una vez la has probado, ya no te asusta nada.

martes, 22 marzo, 2005  

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